¿Por qué tenemos dientes de leche y por qué se caen? Así funciona el recambio dental

Los dientes de leche forman parte de una etapa fundamental del desarrollo infantil. Aunque sabemos que acabarán cayéndose para dejar paso a los dientes definitivos, no están ahí simplemente como una dentición “temporal” sin importancia.

Durante varios años permiten al niño masticar, hablar correctamente, desarrollar los huesos de la cara y, además, cumplen una función esencial: guardar el espacio necesario para que los dientes permanentes puedan salir en la posición adecuada.

Pero, si tenemos una dentición definitiva preparada para acompañarnos durante la edad adulta, ¿por qué nacemos primero con dientes de leche? ¿Cómo sabe el organismo cuándo tienen que caerse?

¿Por qué tenemos dientes de leche?

La principal razón está relacionada con el crecimiento.

La mandíbula y el maxilar de un niño son mucho más pequeños que los de un adulto. Simplemente no existiría espacio suficiente para albergar desde el principio todos los dientes permanentes con su tamaño definitivo.

Por eso, nuestro organismo desarrolla una primera dentición formada por piezas más pequeñas y adaptadas al tamaño de la boca infantil.

A medida que el niño crece, también lo hacen los huesos de la cara y las arcadas dentales, creando progresivamente espacio para una dentición mayor.

Los dientes de leche funcionan, por tanto, como una especie de primera dentición perfectamente adaptada a esta etapa del desarrollo.

¿Cuántos dientes de leche tenemos?

La dentición temporal completa está formada normalmente por 20 dientes:

  • 8 incisivos.
  • 4 caninos.
  • 8 molares.

En comparación, la dentición permanente adulta puede estar formada por hasta 32 piezas contando las cuatro muelas del juicio.

Una diferencia importante es que los niños no tienen premolares de leche. Cuando llega el momento del recambio, los molares temporales son sustituidos por premolares permanentes.

¿Cuándo empiezan a salir los dientes de leche?

Aunque cada niño sigue su propio ritmo, los primeros dientes suelen comenzar a aparecer alrededor de los 6 meses de edad.

Habitualmente, los incisivos inferiores son de los primeros en erupcionar.

El resto de piezas van apareciendo progresivamente hasta que, aproximadamente entre los 2 años y medio y los 3 años, suele estar presente la mayor parte de la dentición temporal.

Estas edades son orientativas. Que un diente aparezca algunos meses antes o después no significa necesariamente que exista algún problema.

¿Para qué sirven los dientes de leche si después se van a caer?

Los dientes temporales tienen muchas más funciones de las que puede parecer.

Permiten aprender a masticar

A medida que el niño introduce alimentos sólidos, los dientes participan en el corte y trituración de los alimentos.

Esta función también contribuye al desarrollo de la musculatura y de las estructuras relacionadas con la masticación.

Son importantes para aprender a hablar

La posición de los dientes interviene en la pronunciación de numerosos sonidos.

Durante los primeros años, la dentición participa activamente en el desarrollo normal del lenguaje.

Mantienen el espacio para los dientes definitivos

Esta es una de sus funciones más importantes.

Cada diente de leche ocupa el espacio que posteriormente necesitará un diente permanente.

Si una pieza temporal se pierde demasiado pronto, los dientes vecinos pueden desplazarse progresivamente hacia ese espacio.

Esto puede dificultar posteriormente la salida correcta del diente definitivo.

Ayudan al desarrollo de los huesos de la cara

La masticación y la presencia de los dientes contribuyen al desarrollo funcional de los maxilares durante el crecimiento.

También tienen una función estética y social

Los dientes forman parte de la sonrisa y de la expresión facial desde edades muy tempranas.

Por ello, conservar una dentición temporal sana también influye en el bienestar y desarrollo normal del niño.

Entonces, ¿por qué se caen los dientes de leche?

Los dientes de leche no se caen simplemente porque tengan una determinada edad.

Detrás existe un proceso biológico muy organizado.

Debajo de muchos dientes temporales se encuentran desarrollándose los futuros dientes permanentes.

Cuando llega el momento de la erupción, el diente definitivo comienza a desplazarse progresivamente hacia la boca.

Durante este proceso se produce la reabsorción de la raíz del diente de leche.

Es decir, el organismo va eliminando poco a poco la raíz que mantiene sujeto ese diente al hueso.

Al perder progresivamente su raíz, el diente temporal comienza a moverse cada vez más hasta que finalmente se desprende.

Por eso, cuando observamos un diente de leche que acaba de caer, muchas veces parece que apenas tenía raíz.

En realidad, sí la tuvo, pero se ha ido reabsorbiendo durante el proceso de recambio.

¿El diente definitivo empuja al diente de leche?

Podemos decir que ambos procesos están relacionados, aunque resulta algo más complejo que imaginar simplemente un diente empujando al otro.

El desarrollo y movimiento del diente permanente provoca una serie de cambios en los tejidos que favorecen la reabsorción de las raíces de la pieza temporal.

Poco a poco, el diente de leche pierde su soporte y adquiere esa movilidad tan característica que suele anunciar su caída.

¿A qué edad empiezan a caerse los dientes de leche?

El recambio suele comenzar aproximadamente entre los 5 y 7 años, aunque nuevamente existe bastante variación de un niño a otro.

Los primeros en caer suelen ser los incisivos anteriores.

A partir de ese momento comienza una etapa denominada dentición mixta, en la que conviven dientes temporales y permanentes dentro de la misma boca.

Esta fase puede prolongarse durante varios años.

La mayor parte de los dientes temporales se habrán sustituido normalmente alrededor de los 12 años, aunque las edades pueden variar.

Los primeros dientes definitivos pueden salir sin que se haya caído ninguno

Este detalle sorprende a muchos padres.

Alrededor de los 6 años suelen aparecer los primeros molares permanentes, también conocidos popularmente como las muelas de los seis años.

Estas piezas no sustituyen a ningún diente de leche.

Salen directamente detrás de los últimos molares temporales.

Precisamente por eso pueden pasar desapercibidas y confundirse con dientes de leche.

Sin embargo, son dientes definitivos que deberían acompañar al niño durante toda su vida, por lo que es especialmente importante cuidarlos desde el momento en que aparecen.

¿Qué ocurre si un diente de leche se cae demasiado pronto?

No es lo mismo que un diente se caiga porque su sustituto permanente está preparado para salir que perderlo prematuramente debido a una caries, traumatismo u otro problema.

Cuando un diente temporal desaparece antes de tiempo, puede perderse parte del espacio que debería ocupar posteriormente el diente definitivo.

Los dientes vecinos pueden desplazarse lentamente hacia esa zona.

Dependiendo de la pieza afectada, la edad del niño y el tiempo que falte para la erupción del permanente, puede ser necesario valorar la utilización de un mantenedor de espacio.

Este dispositivo ayuda a conservar el espacio hasta que llegue el momento de que aparezca el nuevo diente.

¿Y si el diente definitivo sale y el de leche todavía no se ha caído?

También puede ocurrir.

En algunos niños, especialmente en los incisivos inferiores, el diente permanente comienza a salir por detrás mientras el temporal sigue presente.

Es lo que muchas familias describen como tener una “doble fila de dientes”.

En numerosos casos, el propio proceso evoluciona favorablemente cuando el diente de leche termina cayéndose y la lengua ayuda progresivamente a situar el permanente.

Sin embargo, si el temporal permanece muy firme o existen problemas de espacio, es conveniente realizar una valoración.

¿Hay que ayudar a sacar un diente de leche que se mueve?

Si el diente tiene mucha movilidad y está próximo a desprenderse, normalmente puede dejarse que siga su proceso natural.

Los niños suelen moverlo con la lengua de forma espontánea hasta que finalmente cae.

No es necesario tirar con fuerza de un diente que todavía mantiene bastante sujeción, ya que puede provocar molestias o sangrado innecesario.

Si existe dolor, inflamación o el diente permanece durante mucho tiempo interfiriendo con la salida del permanente, conviene consultar.

¿Qué pasa si un niño pierde un diente de leche por un golpe?

Los traumatismos dentales son relativamente frecuentes durante la infancia.

Cuando un diente temporal se pierde por un golpe, es importante valorar el caso porque la raíz del diente de leche está próxima al diente permanente que se está formando debajo.

A diferencia de lo que ocurre con un diente permanente, un diente de leche que ha salido completamente de su alveolo normalmente no debe reimplantarse, debido al riesgo de afectar al germen del diente definitivo.

Ante un traumatismo importante, lo recomendable es acudir cuanto antes al odontólogo para valorar la zona.

¿Por qué es importante tratar las caries si esos dientes se van a caer?

Precisamente porque los dientes de leche pueden permanecer muchos años en la boca y cumplen funciones importantes.

Una caries sin tratar puede provocar:

  • Dolor.
  • Infecciones.
  • Dificultades para comer.
  • Pérdida prematura de la pieza.
  • Alteración del espacio disponible para los dientes permanentes.

Por eso, el hecho de que sean temporales no significa que deban dejarse sin tratar cuando existe una enfermedad dental.

La dentición temporal prepara el camino para la dentición definitiva

Los dientes de leche son mucho más que una primera versión de nuestros dientes.

Están perfectamente adaptados al tamaño de la boca infantil, permiten aprender a masticar y hablar, participan en el desarrollo de los maxilares y mantienen los espacios necesarios para los futuros dientes permanentes.

Cuando el organismo está preparado para realizar el recambio, las raíces de las piezas temporales comienzan a reabsorberse y estas terminan cayendo de forma natural.

Es un proceso que se desarrolla durante varios años y que merece seguimiento, especialmente para comprobar que los dientes permanentes están erupcionando correctamente y que existe suficiente espacio para ellos.

En Clínica Dental Sainz de Baranda 39 podemos realizar el seguimiento del crecimiento y recambio dental de los niños, detectar posibles alteraciones de la erupción y ayudar a mantener sanos tanto los dientes de leche como los futuros dientes definitivos.

Clínica Dental Sainz de Baranda 39
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