¿Qué son las aftas bucales?

Las aftas bucales son pequeñas úlceras o llagas abiertas que se originan en la mucosa de la boca. Cursan con una lesión pequeña de color blanco o amarillento que, a su vez, se encuentra rodeada por un área roja y brillante.

Pueden aparecer en cualquier parte de la boca, pero, a menudo se forman en la parte interior de las mejillas, en la zona interior de los labios y en la base de las encías. Es posible que sienta molestias o dolor a causa de ellas.

Las aftas bucales se diferencian del herpes. El herpes por lo general está en el exterior de los labios o en las comisuras de la boca.

¿Qué causa las aftas bucales?

Cualquier persona puede padecer de aftas bucales, pero los adolescentes y jóvenes de 20 años las padecen con mayor frecuencia. Son más comunes en las mujeres que en los hombres.

  • Tener un sistema inmunológico comprometido es una de las causas fundamentales.
  • El estrés también tiene gran influencia en la aparición de aftas.
  • Algunos medicamentos y tratamientos, como la quimioterapia, pueden provocar aftas en la boca.
  • La deficiencia en el organismo de hierro, ácido fólico y vitaminas B12, te hace más vulnerable a la aparición de aftas en la boca.
  • La presencia constante de aftas puede estar relacionada a factores hereditarios y genéticos y algunas personas simplemente tienen más tendencia a sufrir con las pequeñas úlceras por presentar mucosa bucal con menor protección natural.
  • Los cambios hormonales, como la menstruación, el embarazo, la pubertad… son facilitadores de las aftas bucales.

¿Cómo se diagnostican las aftas bucales?

Póngase en contacto con su médico si:

  • las aftas bucales son grandes
  • las aftas bucales son tan dolorosas que no puede comer ni beber
  • las aftas bucales duran más de 2 semanas
  • tiene fiebre u otros síntomas de enfermedades cuando tiene aftas bucales
  • tiene aftas bucales más de 3 veces al año.

¿Se pueden prevenir o evitar las aftas bucales?

En caso de que la aparición de aftas sea recurrente es importante acudir al médico para realizar un análisis y comprobar que no hay ningún déficit de vitaminas en el organismo. En caso de que se use ortodoncia, es muy importante el uso de cera, la cual ayuda a mantener las mucosas protegidas del roce del aparato.

Si se es propenso a padecer aftas es primordial evitar masticar chicle y los alimentos duros o picantes. Muy importante lavarse los dientes con un cepillo de dientes suave tras de las comidas y usar hilo dental todos los días. Esto mantiene nuestra boca libre de restos de alimentos que podrían desencadenar un afta.

Mantener una dieta equilibrada rica en vitaminas es fundamental.

En el caso de usar prótesis es muy importante mantener un cuidado diario y observar la evolución, especialmente al principio de su uso.

Debemos evitar situaciones que nos causen estrés hemos de dormir las horas aconsejadas, ya que el descanso es fundamental para que nuestro cuerpo y nuestro sistema inmunitario esté siempre funcionando correctamente.

Si es necesario, podemos tomar un complemento alimenticio que refuerce nuestras defensas.

Por último, evitar los malos hábitos como el consumo del tabaco y alcohol.

Tratamiento de las aftas bucales

El principal objetivo del tratamiento es reducir los síntomas hasta que las aftas desaparezcan por sí solas. El medicamento para el dolor puede ayudar a aliviar las molestias y la hinchazón de la llaga. Hay algunos medicamentos de venta libre específicos para las aftas bucales.

Su médico puede recetarle un medicamento tópico o un enjuague bucal especial para aliviarlo. El medicamento actúa directamente sobre las aftas bucales.